Saturday, July 30, 2016

Nunca es tarde para ser un estúpido

Nunca es tarde para engañarnos que ya es demasiado tarde. Mis actos pasados desaparecieron. Están distorsionados en el ámbar de la memoria, que cambia según mi estado de ánimo. Hoy no soporté lo que dibujé hace algunos meses. No puede ser tanta mediocridad, tanta inconsistencia entre la realización y la idea. Pero eso es el encanto de la acción, que ocurre en el presente. Y sólo en el presente se cometen lo errores y los crímenes. Y las ideas no existen mientras no se manifiesten en tinta y papel. ¿Me quieren convencer del valor del concepto? ¿De la trascendencia de un pensamiento? tenemos más de 80 mil de esas mierdas al día, entre 30 y 55 pensamientos, pseudo-ideas por minuto. una verdadera diarrea. Qué vicio pensar, porque solamente pensando, nunca te equivocas. Aquí viene mi equivocación y la fantasía de poderla borrar, exterminar.
Inicialmente quiso ser la alcoba de Catalina la Grande y sus príncipes polacos.
Pero fue un dibujo ridículo, lleno de una intención de caer bien. ¿Caerle bien a quién? A borrarlo con papel, pero el rostro de la mujer gorda, su peinado, su sombrero, bueno, no están tan mal.
Ah, el lápiz invocó a una pareja. ¿Quiénes son?
Adelina Patti poseyendo, asesinando a Don Giovanni. Para ser suyo para siempre. Lo dicho, la mejor manera de conservar un amante, es matándolo. El aesinato siempre será tuyo. Nadie volvió a cantar Batti, Batti O Bel Masseto como ella.