Saturday, May 14, 2016

Ex Libris Mary y Percy Shelley Corrección.

Paso a paso, la construcción de la pareja, y corregir un error imperdonable. Porque en todo caso, el suicidio es un acto de exacerbada egolatría. Como si nuestra pequeña e insignificante vida con la vulgaridad de los problemas cotidianos, justificaran la pretensión de acabar con la existencia. Pero la adicción y el vicio, esos sí rebasan los estrechos límites de la conciencia. Con la vida de por medio, nos entregamos al impulso primordial de la satisfacción del placer. Cueste lo que cueste.
¿Ella le arranca el corazón? Parece título de bolero.

Los suicidas, versión publicada en Laberinto, gracias a la tolerante paciencia de José Luis Martínez S.

Y la primera corrección: tapar las intenciones puramente suicidas de la pareja.

Ahora son dos adictos.

Él se entrega a los latidos compulsivos por el puño de ella. El placer con la vida de por medio. El verdadero. Lo demás son los mezquinos juegos del ego.