Tuesday, October 13, 2009

Semblanza

La sangre en sus dedos se vuelve negra y salpica cada dibujo de EKO como un mal sueño del que no queremos despertar. Goya, el inspirador de lo negro en el negro mundo de EKO, dice que el sueño de la razón produce monstruos. Los monstruos de EKO no son sueños, somos nosotros mismos. Nos reconocemos en cada trazo de EKO y lejos de condenarnos, encontramos en la perfección de su línea la compasión que nos es negada por el resto del mundo, esa perfección es la piedad que el Arte tiene para nosotros. EKO es un trashumante, en su carrera ha publicado en las páginas de los periódicos de New York, París, Frankfurt, San Francisco California, Miami, La Habana y por supuesto la Ciudad de México, ha impregnado con sus dibujos pornográficos hasta los espacios más puros y entonces el escándalo estalla. En EKO la Pornografía no es Violencia, es forma, es lenguaje, como Octavio Paz precisó, debe haber algo más que rasguños y mordidas en la obra de EKO. Bartolí y Vlady sus maestros, también intuyeron esa promesa y lo trataron de domar con intensas dosis de Durero y Rembrandt, convirtiendo al pervertido en un virtuoso. Sade tiene a Justine, EKO tiene a Denisse que se publicó durante dos años en el suplemento Sábado y nosotros tenemos esas imágenes dentro para decirnos que lo terrible es hermoso. La línea de EKO desciende y profundiza, investiga donde la razón no quiere entrar, en la pasión que nos provoca ver un cuerpo que goza sin remordimientos.